Al parecer el hospital mantiene una alta cobertura pública (entre 90% y 97% bajo el SUS) y una consulta externa estable. Sin embargo, se observa una disminución leve en servicios clave como internaciones y cirugías, esta apreciación se l obtiene de las visitas al HMC, lo que genera una señal de alerta sobre su capacidad resolutiva o la demanda efectiva ya que :
La información proporcionada es "escasa y dispersa", hay "total hermetismo" en ciertos momentos, y no se cumplen los requisitos de la Ley Municipal 587 en la entrega de informes. La información de RRHH y sistemas informáticos es incompleta o carece de validación (operatividad, manuales, usuarios).
Los activos inmuebles están en buen estado estructural y operativo, pero en cuanto a vehículos, si bien cuenta con una ambulancia y un automóvil eléctrico, ambos presentan deterioro por falta de atención inmediata, esto indica una necesidad de mantenimiento y gestión de activos más rigurosa.
El nivel de desempeño institucional es variado, con indicadores positivos en cobertura pero preocupantes en eficiencia, la calidad y transparencia no es una afirmación ya que no se cuenta con la información suficiente y respaldad documentalmente ni la conclusión de un equipo multidisciplinario.
Al parecer existe una cobertura del SUS y la atención de más de 183,000 atenciones en 2025 demuestran un compromiso con el acceso a la salud para la población.
El funcionamiento de múltiples comités técnicos y el desarrollo de actividades de capacitación, ferias de salud y vigilancia epidemiológica son puntos a favor en la gestión y calidad haciendo notar que por la falta de información documentad las apreciaciones pudieran diferir.
La ejecución presupuestaria es generalmente alta (llegando a casi el 99% en 2024 y 2025). Sin embargo, esto no se traduce necesariamente en un desempeño óptimo, dadas las deficiencias operativas y de transparencia y la falta de información documentada. La deuda por prestaciones de salud impacta negativamente la liquidez, obligando al hospital a autofinanciarse, probablemente se repita en las siguientes gestiones.
Las dificultades para obtener información fue, la centralización de la misma por dirección del Hospital Cotahuma.
La situación de continuidad operativa al parecer es vulnerable y presenta riesgos significativos debido a problemas en la gestión contractual, siendo que no se podría afirmar categóricamente tal extremo, así como el acceso a información y la situación financiera.
La continuidad operativa está en riesgo debido a "plazos críticos", pero no se pudo contrastar con información documental de los diferentes contratos de insumos esenciales y la "dependencia operativa" de servicios externalizados como limpieza y alimentación, son susceptibles a tener falencias en estos servicios y podría impactar directamente la operación diaria del hospital.
La deuda acumulada por parte del Ministerio de Salud afecta la liquidez y la capacidad de autofinanciamiento del hospital, lo que podría comprometer la adquisición de insumos, mantenimiento o pago de servicios.
La dificultad para acceder a información completa y fiable sobre recursos humanos, sistemas y procesos impide una planificación efectiva y una toma de decisiones informada para asegurar la continuidad.
El proceso de transición ha revelado la vulnerabilidad en la transferencia de conocimientos y datos, lo que podría generar lagunas importantes en la continuidad de la gestión una vez que se complete el cambio de autoridades.