Hasta la fecha, se tiene conocimiento únicamente de la existencia de acuerdos con FEDECAR (actualmente en proceso de reestructuración administrativa) y con una empresa dedicada a la recolección de sangre generada en el proceso de faena, destinada a la elaboración de croquetas para alimentación animal.
No obstante, ninguno de estos acuerdos cuenta con respaldo documental en los informes o documentación presentada. La información disponible se limita a menciones verbales realizadas durante las reuniones sostenidas, sin que exista evidencia formal que permita su verificación, análisis o validación correspondiente.
En el marco de las inspecciones y reuniones sostenidas, se evidencian conflictos significativos con FEDECAR, asociados a prácticas de carácter autoritario dentro de la Unidad de Faena. En este contexto, se ha observado que algunos usuarios incurren en conductas inapropiadas hacia el personal, incluyendo insultos, malos tratos y amenazas, lo que afecta el normal desarrollo de las actividades y el clima laboral.
Asimismo, los funcionarios señalan que, durante el periodo de transición, los usuarios comenzaron a manifestar que la Federación ya habría sostenido reuniones con el equipo de Innovación Humana y la comisión correspondiente, atribuyéndose a partir de ello plena autoridad para ejecutar actividades discrecionales y arbitrarias dentro de la institución.
En este contexto, se evidencian conductas que vulneran la normativa interna, incluyendo el consumo de bebidas alcohólicas al interior del Centro Municipal de Faena, lo que constituye una situación de gravedad que afecta el orden institucional, la seguridad operativa y el adecuado funcionamiento del servicio.
Asimismo, en la primera reunión sostenida con Edgar Loaiza, se indicó la posibilidad de generar ingresos adicionales mediante la recolección y comercialización de la sangre producida en el proceso de faena, planteando la reactivación de vínculos con una empresa dedicada a la elaboración de alimentos para animales.
No obstante, a partir de las inspecciones realizadas y la información recabada en reuniones posteriores, se constató que dicho manejo ya se encuentra en práctica. Sin embargo, lejos de representar un ingreso económico para la entidad, la sangre estaría siendo entregada en calidad de donación por parte del Centro Municipal de Faena, bajo el argumento de la complejidad logística que implica su traslado. Esta situación evidencia una contradicción entre lo manifestado inicialmente y la operativa actualmente implementada, sin que exista documentación formal que respalde, regule o justifique adecuadamente dicho procedimiento.
En base a las inspecciones y reuniones sostenidas, se evidencia la ausencia de documentación formal necesaria que respalde los acuerdos con FEDECAR y otros actores vinculados, limitándose la información a referencias verbales, lo que impide su adecuada verificación y control institucional. Asimismo, se identifican inconsistencias entre lo manifestado en reuniones y la operativa actual, sin que exista justificación técnica, económica o legal debidamente documentada.
Por otra parte, se evidencian conflictos con FEDECAR derivados de conductas inapropiadas por parte de usuarios, incluyendo insultos, amenazas y la atribución indebida de facultades dentro de la institución, lo que implica el incumplimiento de la normativa interna y una intromisión en funciones propias del ámbito público.
En este contexto, se considera necesario gestionar de manera urgente una reunión con la administración de FEDECAR, a fin de establecer mecanismos de coordinación, delimitar responsabilidades y alcanzar acuerdos que garanticen la protección del personal y el normal desarrollo de las actividades institucionales.