XIII. CONCLUSIONES DEL FUNCIONAMIENTO DE LA UNIDAD FUNCIONAL

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XIII. CONCLUSIONES DEL FUNCIONAMIENTO DE LA UNIDAD FUNCIONAL

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Comisión Dirección Estado general del área o unidad Nivel de desempeño institucional Situación de continuidad operativa
Ejecutiva Ambiental
La Autoridad Ambiental Municipal ha sido reducida de una Secretaría como resultado de una transformación institucional marcada por frecuentes reestructuraciones que han afectado su estabilidad. Entre 2021 y 2025, la unidad cambió de nombre, dependencia y estructura orgánica en múltiples ocasiones, pasando de ser una Secretaría a convertirse en una instancia desconcentrada. Si bien se ha logrado mantener un equipo técnico mínimo con con capacidades sobre monitoreo ambiental, fiscalización y gestión de residuos, y otras áreas menores persisten debilidades estructurales como la alta dependencia de consultorías y personal eventual, la insuficiencia de personal frente a las numerosas funciones descritas en el MOF (sin contar con las funciones adicionales que deberían incluirse), y la inexistencia de instrumentos de gestión generados desde la dimensión ambiental pero de alcance a todo el GAMLP.
El desempeño institucional de la AAM es difícil de medir por el desalineamiento entre instrumentos de planificación estratégica y de planificación anual, y la imposibilidad de contar con un marco usable de indicadores. Aun así, y pese a su capacidad reducida la AAM a logrado mantenerse a flote en términos de resultados técnicos y operativos, pero con desafíos en la articulación intra einterinstitucional y el cumplimiento de plazos externos. Durante el quinquenio, la AAM alcanzó algunos logros significativos, como la obtención de la Licencia Ambiental para el cierre del Relleno Sanitario Alpacoma (aunque con muchos años de retraso), y la acreditación ISO/IEC 17025 del Gabinete Municipal de Monitoreo Ambiental, entre otros. Sin embargo, su inercia institucional le ha llevado a aislarse y aislar los temas ambientales, además reduciendo su escala a un conjunto de proyectos piloto. Si bien, esto es coherente con el modus operandi de ONGs pequeñas a medianas, no condice a la potencialidad de la institucionalidad ambiental en el contexto de una ciudad como La Paz.
La continuidad operativa enfrenta riesgos significativos en varias áreas críticas. El servicio de disposición final de residuos sólidos se encuentra en una situación de alta vulnerabilidad, con una vida útil remanente estimada en pocos meses. Los procesos de licenciamiento ambiental, particularmente el de Sak'a Churu, se arrastran desde 2019 sin resolución definitiva. La operación de los sistemas de monitoreo de calidad del aire depende de equipos que presentan fallas recurrentes o se encuentran inoperativos, como el monitor de monóxido de carbono. A ello se suma la incertidumbre financiera generada por los ajustes no previstos debido a los precios de los combustibles y la inflación. Si bien, la AAM ha demostrado capacidad de continuidad operativa en algunas funciones sustantivas, su escala y alcance estratégico debe pensarse, hacia su posible conversión en Secretaría para una Ciudad Verde, con carácter estratégico.